Nunca se sabe.
Un complejo de superioridad.
Las malas noticias son buenas noticias. Pocas cosas hay que nos satisfagan tanto como la humillación de aquellos a quienes detestamos, o admiramos, o a quienes incluso ni tan siquiera conocemos. Devoramos la noticia igual que la escandalosa crónica de un tabloide, una fotografía "Sin maquillaje"o incluso un minimo chismorreo local. Nada vende tanto como el fracaso.
Celos hasta por los huesos.

Un momento para la soledad
No siempre las cosas salen como las esperas, un día quieres estar solo y todo el mundo llega y te habla y el día que más necesitas de la gente es aquel en el que parece que todos tuvieron un llamado fuera del planeta, sólo hay que aprender a que cuando queremos algo, debemos estar preparados para la felicidad o la decepción.
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